Buscar
  • Pedro F.

Airbnb, la Start Up que se convirtió en una amenaza para la industria Hotelera


Mucho antes de que Airbnb se convirtiera en lo que es hoy, una compañía valuada en $35 mil millones de dólares, tan solo era una idea de dos compañeros de habitación de San Francisco que buscaban ganar dinero extra y solventar en pago del alquiler de su departamento. Se les ocurrió hacer un “Bed and Breakfast” alquilando un colchón inflable más un desayuno. Sin querer, los fundadores de Airbnb se dieron cuenta que tenían entre sus manos algo realmente grande; mucho más que un simple recurso provisional para ganar unos cuantos dólares.

Todo comenzó en el año 2007 cuando a Joe Gebbia y Brian Chesky, dos diseñadores graduados de la Escuela de Diseño de Rhode Island (RISD) y compañeros de habitación que vivían en San Francisco, EE.UU., se les ocurrió hacer un concepto de “bed & breakfast” alquilando dentro de su departamento un colchón inflable más un desayuno con el objetivo de ganar unos cuantos dólares extra. De hecho, el de la idea fue Joe quien le envió un correo a Brian explicándosela, (ese correo aún lo muestran en todas sus conferencias). Los dos compañeros de habitación no podían solventar el costo del alquiler, entonces la pareja decidió convertir su loft en un área donde podrían acomodar tres colchones inflables. Junto con el colchón y una noche de sueño llegó la promesa de un desayuno también.

En ese año, se iba a realizar en San Francisco una conferencia de diseño bastante importante y la demanda de cuartos en los hoteles se había disparado y la oferta había colapsado. Crearon un sitio web bastante simple llamado airbedandbreakfast.com, compraron tres colchones de aire y listo. Sus primeros huéspedes fueron dos hombres y una mujer y cada uno pagó $80 dólares por una noche. Un hombre de la India de 30 años, una mujer de 35 años de Boston y un padre de cuatro hijos de Utah de 45 años. Después de recibir a sus tres primeros huéspedes en su loft, Joe y Brian comenzaron a recibir correos electrónicos de personas de todo el mundo que solicitaban airbedandbreakfast.com en sus propias ciudades y en ciudades que les gustaría visitar, "La gente nos dijo lo que quería, así que nos pusimos en marcha para crearlo" dijo Joe.

Pronto se dieron cuenta de que podría ser una gran idea. Buscaron a su antiguo compañero de cuarto, Nathan Blecharczyk, arquitecto técnico y graduado de Harvard, se unió al equipo como tercer cofundador para convertir esta idea en un negocio verdadero. De hecho, trabajaron en un servicio de búsqueda de compañeros de cuarto durante cuatro meses hasta que se dieron cuenta de que Roommates.com ya existía, entonces volvieron a trabajar para desarrollar AirBed & Breakfast.

Se enfrentaron a un problema importante, el sitio solo tenía dos usuarios, uno de ellos era Brian. Inicialmente se lanzaron en SXSW y solo recibieron dos reservas. Después de cambiar el sitio web, la compañía se lanzó nuevamente en agosto de 2008. Los fundadores necesitaban una forma de recaudar dinero para sacar adelante la nueva compañía. Compraron una tonelada de cereal y diseñaron cajas de edición especial con temas de las elecciones, lanzadas ese otoño: Obama O's y Cap'n McCain's, que vendieron en los partidos de la convención por $40 dólares la caja. Esto les ayudó a recaudar alrededor de $30,000 dólares para invertirlos en Airbed & Breakfast.

Para ese mismo año, los fundadores habían terminado una versión final de AirBed & Breakfast y fueron a reunirse con inversionistas, dicho sea de paso estos no estaban convencidos de la idea. Del total de 15 presentaciones ante Business Angels, 8 los rechazaron y 7 los ignoraron por completo. Rechazados y endeudados, decidieron lanzar AirBed & Breakfast en torno a la Convención Nacional Demócrata para capitalizar la falta de espacio hotelero. (Cabe señalar que esta no era la primera vez que lanzaban la compañía, ya lo habían hecho en otras oportunidades pero no lograba captar la atención de nadie).

No fue hasta que Paul Graham, un inversor de capital de riesgo, invitara a los chicos a unirse a Y Combinator (una aceleradora de starups estadounidense). Y Combinator les dio dinero ($20,000 dólares) y entrenamiento a cambio de una pequeña parte de la compañía. Graham admite que tuvo algunas dudas iniciales, "pensé que la idea era una locura... ¿La gente realmente va a hacer esto? Yo nunca haría esto". Con el dinero deciden viajar a Nueva York su mercado más grande, para satisfacer a sus usuarios. Descubren que el principal problema es que las imágenes de la mayoría de los listados no son buenas. Compran una cámara y van de puerta en puerta para tomar mejores fotos de los listados. Los fundadores lanzaron un ambicioso proyecto para lograr que sus anfitriones amen a la compañía.

Visitaron a todos sus anfitriones en Nueva York para quedarse personalmente con ellos, escribir comentarios y fotografiar profesionalmente sus lugares. Después de visitar a sus usuarios en Nueva York, la compañía finalmente consigue algo de tracción. El enfoque se cambia de espacios compartidos a todos los tipos de alojamiento. Es marzo de 2009 y Airbnb tiene 2500 anuncios y cierra a 10,000 usuarios registrados.

AirBed & Breakfast pasó los primeros tres meses de 2009 en el acelerador, trabajando en el perfeccionamiento de su producto. Cambiaron el nombre del negocio a Airbnb (tal cual se conoce en la actualidad) y pronto recibieron otros $600,000 en una ronda de capital semilla de Sequoia Capital e Y Ventures. Pero Incluso durante la temporada que estuvieron bajo Y Combinator, igualmente fueron rechazados por diversos inversionistas.

Fred Wilson de Union Square Ventures fue uno de ellos y en 2011 admitió que cuando le hicieron la propuesta de negocio no vio lo que los fundadores veían y que se lamentaba no haber invertido en ellos en aquel momento. Wilson afirmó que Union Square aún tenía en su sala de conferencias una caja de Obama O's (los mismos cereales que vendieron los Co-Fundadores con el objetivo de obtener dinero e invertirlo en Airbed & Breakfast en sus inicios) para recordar que no debe cometer el mismo error nuevamente. También le sirve como ejemplo para recordar que en una etapa temprana de todo negocio, se debe hacer lo necesario para despegar.

Además, su profesión les jugó en su contra de forma indirecta. Cuando Joe y Brian estaban buscando financiamiento, los inversores potenciales no sabían qué hacer con una compañía de dos diseñadores. Brian explica que fue difícil para muchos en Silicon Valley ver el potencial de la compañía porque "pensaron que solo sabíamos hacer cosas bonitas".

Para 2011, cuatro años después de los primeros huéspedes de colchones inflables, Airbnb ya estaba en 89 países y había alcanzado 1 millón de noches reservadas en la plataforma. Finalmente, también ganó el premio a la aplicación móvil en SXSW, a pesar de haber intentado lanzarlo allí tres años antes.

Ese mismo año, algunas de las empresas de capital riesgo más grandes de Silicon Valley invirtieron $112 millones en la puesta en marcha, valorándola en más de $1 mil millones. En aquel momento Airbnb se convirtió en un "Unicornio" (este término se emplea para describir a aquellas compañías privadas, es decir, que no cotizan en bolsa, sobre todo en el sector tecnología y que valen más de $1 mil millones de dólares).

Por otro lado, los problemas no se hicieron esperar, los anfitriones comenzaron a quejarse de que los huéspedes hacían destrozos o abandonaban el lugar dejando todo completamente sucio a la mañana siguiente. La compañía comenzó a implementar una póliza de cobertura para estos casos en el 2012. La compañía también tenía un problema creciente de personas que son multadas o desalojadas por alquilar su espacio en Airbnb. Las ciudades pronto tuvieron un problema creciente con los alquileres de Airbnb y comenzaron los dolores de cabeza reglamentarios de la compañía.

A pesar de su enfoque en la pertenencia, las ciudades empezaron a rechazar los alquileres de Airbnb. Nueva York amenazó con prohibir Airbnb y alquileres a corto plazo en el año 2014 y multar a todos los anfitriones. Muchas leyes municipales hicieron ilegal el alquiler de un espacio sin estar los dueños presentes por menos de 30 días. Incluso la ciudad natal de Airbnb, San Francisco, no estaba feliz.

En 2014 decidió rediseñar su logotipo llamado Bélo, pero fue criticado de inmediato por parecer más genitales que un símbolo de pertenencia. Siete años más tarde, Airbed & Breakfast, era Airbnb, un nombre familiar que superaba a los hoteles Hilton. Para esa primavera la plataforma tenía 10 millones de invitados y 550,000 propiedades listadas en todo el mundo, junto con una valoración de $10 mil millones.

La compañía gastó más de $8 millones en el 2015 para combatir una iniciativa de votación dirigida por los ciudadanos destinada a limitar los alquileres de Airbnb. Las nuevas batallas legales (e invitados indisciplinados) plagaron la plataforma.

El resto es historia, las estadísticas más recientes muestran que Airbnb ahora tiene más de 6 millones de anuncios en más de 190 países y 100 000 ciudades. Cuando Brian y Joe anunciaron por primera vez su espacio de alojamiento en un loft y su desayuno casero, prometían más que simplemente un lugar para dormir. Fue esta capacidad de ofrecer algo más que un lugar para dormir lo que permitió a Airbnb interrumpir el mercado de alojamiento establecido de una manera tan importante. Sin embargo, para competir realmente con los hoteles, tenían que hacer algo más que ofrecer una mejor experiencia. Otra ventaja importante de Airbnb fue que tendía a ser sustancialmente más barato, generalmente un 30-80% más bajo que los hoteles.

La compañía privada ahora tiene un valor de $35 mil millones de dólares, superando a los hoteles Hilton y Wyndham juntos, y acercándose cada vez más al valor de Marriott de $43 mil millones. Esta idea dio lugar a una nueva forma de entender la economía en la que participan miles de personas de todo el mundo.

Wall Street ha estado esperando la oferta pública inicial de Airbnb, una de las mejores empresas emergentes de Silicon Valley. Sin embargo, Nathan Bleach Blecharczyk, cofundador de Airbnb ha comentado: “No hemos decidido si saldremos a bolsa en 2019”, “Ya dijimos que estamos tomando las medidas para estar listos para salir a bolsa, eso no significa que lo haremos en 2019".


105 vistas

CONTÁCTENOS:

Calle Cantuarias N° 160 Oficina 901, Miraflores, Lima

(01) 640 1600 / (01) 490 2299 

support@newcapital-sec.com

  • Blanca Facebook Icono
  • Blanco Icono de YouTube
  • Blanco Icono LinkedIn
  • Blanco Icono de Instagram
  • Twitter Icono blanco

Secured By SSL

Copyright 2019, Todos los derechos reservados, NewCapital Securities