Buscar
  • Pedro F.

Nick Leeson, a los 28 años de edad quebró Barings Banks el banco más antiguo de Gran Bretaña


El especulador de 28 años de edad que dejó un agujero irreparable de £827 millones de libras y que quebró al banco de inversión de mayor antigüedad de Gran Bretaña, el Barings Bank. Fundado en 1762, con clientes tan importantes como la reina de Inglaterra y Napoleón III. Fue declaro en quiebra en 1995 y vendido por £1 libra al grupo holandés ING.

Nicholas Leeson nació el 25 de Febrero de 1967 en Watford, Hertfordshire, Inglaterra. Creció en el seno de una familia trabajadora, su padre era yesero. En la escuela no fue considerado un alumno brillante y a pesar de ello a mediados de la década de los 80’s consiguió un trabajo dentro del Royal Bank Coutts y posteriormente ingresó a trabajar en el Barings Bank donde ascendió rápidamente y pronto fue designado gerente de una nueva oficina que había sido inaugurada en Singapur llamada Barings Securities Singapore Ltd., o simplemente BSS.

La agencia de la cual estaba a cargo sólamente negociaba acciones en la bolsa de Singapur, posteriormente recibió el poder de contratar gente que le reportarían exclusivamente a él y empezaron a negociar derivados financieros (futuros y opciones), finalmente recibió autorización de negociar a título personal (algo que no es habitual).

En 1992 Leeson empezó a realizar operaciones especulativas no autorizadas. En un inicio parecía que todo marchaba a la perfección ya que Nick generaba grandes ganancias para el banco. El Barings no sabía que estaba expuesto a pérdidas debido a que Leeson afirmaba que ejecutaba órdenes de compra en nombre de un cliente. Cuando las cosas no empezaron a salir bien, Nick aperturó la famosa cuenta “88888” ya que el número 8 es considerado un número de la fortuna según la numerología China y pues, si era un número con cinco veces 8, debería ser extremadamente afortunado. Según las afirmaciones de Nick, esta cuenta se creó con el objetivo de encubrir un error cometido por un miembro del equipo que provocó una pérdida de £20,000.

Para fines de 1992, la famosa cuenta estaba perdiendo más de £2 millones de libras y dos años más tarde, en 1994 la suma ascendía a más de £208 millones de libras. Queda claro que el Barings Bank no tenía conocimiento de lo que ocurría. Tal era el desconocimiento por parte del banco que inclusive Leeson, para fines de 1993, ya había ganado más de £10 millones de libras como fruto de su supuesto increíble desempeño.

El día que representó un punto de quiebre fue el 16 de Enero de 1995, aquel día Leeson había colocado una operación en opciones, una estrategia de inversión llamada straddle. Dentro de sus estimaciones él esperaba que en las bolsas de Tokio y Singapur no ocurriese ningún movimiento que implique riesgo de la noche a la mañana. Su estimación estaba dentro de lo razonable ya que la bolsa de Tokio venía mostrando una sostenida recuperación después de una larga recesión. Sin embargo, el destino le juagaría una mala pasada. A las 5:46 a.m. del 17 de Enero se produjo el gran terremoto de Hanshin con epicentro en la ciudad de Kobe con una magnitud de entre 6,8 y 7,3 en la escala de Richter que mató a más de 6,000 personas. Aquel día la bolsa de Tokio cayó fuertemente.

Las pérdidas de Leeson incrementaban y a pesar de eso él seguía solicitando fondos al Barings Bank para continuar con sus operaciones esperanzado en que en algún momento recuperaría sus pérdidas. Leeson pretendía ir recuperando lo perdido con nuevas operaciones que le dieran beneficios y que en Londres nunca se dieran cuenta de lo que había ocurrido.

El 23 de Febrero de 1995, a dos días de cumplir 28 años de edad, y después de haber sido felicitado y premiado por sus buenos resultados de 1994, Nick Leeson huía. Los ejecutivos del Barings Bank descubrieron todo lo que él realmente había hecho y veían como sus 233 años de historia se venía abajo a causa de un solo hombre. El banco incurrió en pérdidas por más de £827 millones de libras. La suma ascendió al doble del capital y las reservas del banco lo cual trajo como consecuencia el colapso inmediato.

Nick y su mujer huyeron a Kuala Lumpur donde luego se enteró de la magnitud de lo que había ocasionado al ver el nombre del banco en las primeras planas de los diarios. Finalmente fue detenido en Frankfurt, luego trasladado a Singapur donde purgó condena durante 4 años y medio. Salió en libertad al ser diagnosticado con cáncer de colon, el que superó satisfactoriamente. Se divorció de su esposa, regresó a Inglaterra sin hogar y sin empleo. A pesar de ello, ha sabido hacerle frente a la adversidad. Se volvió a casar con una esteticista irlandesa y se mudó a Irlanda; en 2001 se licenció en Psicología, después de eso consiguió un trabajo en el club de fútbol de Galway United donde llegó a ser presidente ejecutivo. Renunció en 2011 para trabajar en una compañía como asesor sobre temas de deuda.

Su historia fue llevada a la pantalla grande a través de la película “Rogue Trader” (1999) protagonizada por Ewan McGregor, adaptada del libro del mismo nombre que Leeson escribió mientras estaba en prisión. También escribiría otros libros como “Back from the Brink: Coping with stress” en 2005, “Don’t Panic: Understanding personal debt” en 2013.

Barings Bank era el mismo banco que financió la compra de Luisiana por Estados Unidos, el que financió la construcción del ferrocarril de la ruta de la seda, el banco descrito por el cardenal Richelieu como la sexta potencia del mundo y que ayudó con la reconstrucción de Francia después de Waterloo. Ese mismo banco se declaraba en quiebra y terminó siendo vendido al grupo holandés ING a una libra asumiendo además la totalidad de la deuda del banco.

Leeson ha sido el producto de un sistema, una industria, una cultura. No nos sorprende haber escuchado sobre escándalos de mayores proporciones en el sector bancario en los últimos 20 años, solo por mencionar algunos; Lehman Brothers o el escándalo de la LIBOR.

Lecciones:

El sector bancario debe de fomentar dentro de su equipo de trabajo estándares éticos que eviten este tipo de malas prácticas. Es muy común escuchar a profesionales comentando que han sido testigos o que han tenido conocimiento de primera mano de prácticas poco éticas o ilegales en sus lugares de trabajo. Si nos enfocamos únicamente en la banca, pues es muy probable que la realidad no sea muy distinta. De hecho, muchas veces la presión por llegar a metas, compensaciones o bonos puede hacer que muchas veces se pongan en peligro ciertos estándares éticos o incluso se llegue a violar la ley.

En segundo lugar, se debe insistir en una mejor educación y mayor capacitación para los profesionales. Ser más rigurosos con los controles internos que permitan identificar ciertas anomalías. Es muy fácil notar que esta historia está basada en la negligencia a gran escala. Si el banco y los supervisores hubiesen hecho su trabajo nada de esto habría pasado. Mientras el principal objetivo de la banca sea ganar más dinero, se ejercerá mayor presión a las personas y será factor determinante para reproducir determinadas conductas éticamente inapropiadas buscando eludir la normativa legal.

Trailer de "Rogue Trader"


755 vistas

CONTÁCTENOS:

Calle Cantuarias N° 160 Oficina 901, Miraflores, Lima

(01) 640 1600 / (01) 490 2299 

support@newcapital-sec.com

  • Blanca Facebook Icono
  • Blanco Icono de YouTube
  • Blanco Icono LinkedIn
  • Blanco Icono de Instagram
  • Twitter Icono blanco

Secured By SSL

Copyright 2019, Todos los derechos reservados, NewCapital Securities